jueves, 9 de octubre de 2008

Cambios


En que momento llegue a esto?...como mi vida pudo cambiar tanto? porque de pronto siento tanta soledad, siento que de a poco me fui quedando sola, fui perdiendo gente que son vitales en mi vida, y lo peor de todo es que no se que hacer para volver a tener todo lo que perdi, no se como llenar el vacío que siento dentro…

¿Que tan difícil puede ser lo que les pido? solo pido una vida normal, no se porque siento que mi “familia” son unos extraños, se supone que debería tener confianza con ellos, pero es tan difícil… mi madre debería saber lo que me pasa pero no puedo, es inevitable sentir esa desconfianza, porque yo se que ella no me va a apoyar… mi padre, hace lo posible para que no me falte nada pero no se da cuenta que lo único que necesito es cariño, que me entienda, no se en que momento ese amor que sentía por el se fue transformando de apoco en odio… y para que hablar de mi hermana, en algún momento fue mi apoyo pero ahora se convirtió en uno mas de ellos, debería confiar en ella pero no puedo! Porque yo se que se cambio al “otro bando” se convirtió en otra de esas personas detestables con las que vivo… así es como me quede sola frente a ellos, sin poder confiar en nadie de los que dicen ser mi familia…

Perdón! Yo se que los desilusione, pero cuando van a entender que no soy la niñita perfecta que ustedes idearon… ?

domingo, 4 de mayo de 2008

...::NO HAY FINAL FELIZ::... (Porta)


Todas las historias tienen un final y no es feliz;
quizá me equivoqué pensando en un futuro junto a ti.
Y sé que no se puede cambiar nada ya,
paso de rayadas porque ni siquiera ya me quedan ganas.
Tengo una espina clavada que se agota como la tinta,
no todo es tan bonito como te lo pintan.
Y lo siento, sé que no soy perfecto pero caray,
juro no volver nunca jamás a mirar hacia atrás.
Nadie puede calmar este odio que encierro dentro,
mi cuerpo está por explotar, murió y quedó sin sentimientos.
Miento al decir que soy otro pero vivo en el abismo,
no es que mi corazón esté roto, es que ya no es el mismo.
Mis ojos están secos, ya no lloran,
pero quiero desahogarme de este peso que me controla.
Y quizás sea verdad, ya no sé qué creer,
quizá el amor no exista y me pregunto por qué creí en él.
Las promesas son mentiras, el silencio te escucha,
el tiempo nos olvida, la vida es una continua lucha.
El paisaje cambia porque no puedo pintarlo yo;
si sigo aquí es porque tengo un contrato con Dios.
Mis heridas no se sanan, pero sí se hacen más grandes.
¡Tú no me entiendes, cállate, mírame, dime que sientes!
Tú decides si quieres olvidarme o vivir con eso.
Confieso que no sigo siendo aquel aunque lo intento.

Te juro que pensé que tú podías ser mi vida
y no quiero pensar que me equivoqué como la mayoría.
y sé que mereces mucho más,
quizás me sienta así por nunca sabértelo dar.
Se empieza por perder la ilusión y luego la magia,
después va la esperanza hasta que ya no queda nada;
¡Solo rabia, odio! Todo esto porque se acaba.
Sientes como la poca luz que queda se apaga.

Y no hay final feliz, pero sí pudo haberlo
si no fuera por esta vida que llevo podría verlo con mis propios ojos,
y sí, se que fue por mi culpa,
dejé de poner de mi parte y me callé como una puta.
Yo también cometo errores y estoy harto de pecar,
por mucho que me mueva siento estar en el mismo lugar.
¿Rectificar o no? He aquí la cuestión,
lo siento no sirvió de nada: el orgullo pudo al corazón.
Lo reconozco, los dos tuvimos fallos,
pero yo me acabé cansando del amor cuando sé que tú no.
Y lo peor es que sueño con recuperar esa vida,
el rap me arrebató tantísimo que ni te lo imaginas.
Y juré no mirar hacia atrás pero cada día lo hago,
sabes bien que es la primera vez que me arrepiento de algo.
Quiero cambiar, fui ese cobarde que se dio por vencido
y te aseguro que me odio y odio en lo que me he convertido,
solo soy uno más o ni siquiera eso.
Yo también sufro aunque no rezo a un dios solo me tengo a mí.
Perdí personas, perdí tiempo y cosas que me quiero,
algo que no podría pagar ni el mismísimo dinero.

sábado, 28 de julio de 2007

Besos (Gabriel Mistral)





Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles hay besos enigmáticos, sinceros hay besos que se dan sólo las almas hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos. Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie ha descifrado, hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en broche han deshojado. Hay besos perfumados, besos tibios que palpitan en íntimos anhelos, hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos. Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros. Judas besa a Jesús y deja impresa en su rostro de Dios, la felonía, mientras la Magdalena con sus besos fortifica piadosa su agonía. Desde entonces en los besos palpita el amor, la traición y los dolores, en las bodas humanas se parecen a la brisa que juega con las flores. Hay besos que producen desvaríos de amorosa pasión ardiente y loca, tú los conoces bien son besos míos inventados por mí, para tu boca. Besos de llama que en rastro impreso llevan los surcos de un amor vedado, besos de tempestad, salvajes besos que solo nuestros labios han probado. ¿Te acuerdas del primero...? Indefinible; cubrió tu faz de cárdenos sonrojos y en los espasmos de emoción terrible, llenaron sé de lágrimas tus ojos. ¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso te vi celoso imaginando agravios, te suspendí en mis brazos... vibró un beso, y qué viste después...? Sangre en mis labios. Yo te enseñe a besar: los besos fríos son de impasible corazón de roca, yo te enseñé a besar con besos míos inventados por mí, para tu boca.

lunes, 29 de enero de 2007

Nocturno




Silencio de la noche,
doloroso silencio nocturno...
¿Porque el alma tiembla
de tal manera?
Oigo el zumbido de mi sangre,
dentro de mi cráneo pasa
una suave tormenta.
¡Insomnio!
No poder dormir,
y, sin embargo, soñar.
¡ser la auto-pieza
de disección espiritual,
el auto-hamlet!
Dilüir mi tristeza
en un vino de noche,
en el maravilloso cristal
de las tinieblas...
Y me digo:¿a qué hora vendrá
el alba?
Se ha cerrado una puerta...
Ha pasado un transeúnte...
Ha dado el reloj trece horas...
¡Si será él?